Ver cosas felices atrae felicidad

Ver cosas felices atrae felicidad

Hace unos días fui al cine con mi niños y mientras esperábamos para ver una liviana y entretenida película, aparecieron los trailers. Lo que me llamó la atención fue que las tres películas que promocionaban hablaban del drama de la muerte.

Digo drama porque ninguno se relacionaba con la muerte desde el punto de vista de un cambio de etapa, del cierre de un ciclo natural, tampoco como un lugar al que todos vamos a llegar. Mostraban la muerte como una situación dramática vivida desde los que se quedan, la perdida de un hijo o la muerte de una pareja.

Por supuesto que la muerte tiene una parte compleja y que la muerte puede traer dolor. Pero la muerte también tiene otro lado, un lado natural sobre una parte de la vida que todos vamos a experimentar. Es por esto que creo que hay que vivirla

lo mas naturalmente posible, mirando sus aspectos positivos. Hay gente de muchas espiritualidades o religiones que creen o creemos que es solamente una primera instancia que se pasa y luego se llega a un estado superior y mejor. No todo en la muerte es una catástrofe como en los trailers que me tocó ver.

¿Pero por qué los cineastas hacen estas películas? Está claro que es porque la audiencia lo demanda así. Yo no digo que haya que dejar de ver estas películas, también nos pueden aportar, pero sí creo que es importante revisar la balanza.

En qué usamos nuestro tiempo de ocio, esparcimiento y autocuidado es muy importante. Lo que vemos nos traspasa algo que queda en nosotros y nos aporta o resta para lo que queda del día.

Por eso mi invitación es empezar a ver la vida con tonos con más luz. Elegir películas más interesantes y simpáticas que promuevan la vida buena, la vida de calidad, el tiempo, la emoción positiva, la resiliencia, el amor, la creatividad, la simpatía y el humor. Películas que nos entregan los valores que queremos, que nos dejan bien parados frente al día, frente a la realidad.

El mundo está lleno de situaciones dramáticas que vemos en todos lados, guerras, conflictos, el conflicto árabe – israelí, el tema de la yijad, uno ve mucha situación dramática. Tanto en Chile como en los países vecinos las tasas de depresión y de problemas psicológicos han ido en aumento en los últimos 15 años. Con mayor razón estos momentos de flow y de relajo, son tan importantes. Aprovechemos esos espacios para inyectarnos autocuidado y optimismo.

No dejemos de ver los dramas ni otros contenidos, pero privilegiemos los que nos entregan aspectos positivos. Busquemos ese equilibrio, donde nos podamos distraer con películas felices, sobre todo cuando la vida real esté cargada con alguna emoción negativa.

Tenemos que volver a ese equilibrio, a medida que nos expongamos a situaciones mas positivas, vamos a ser mas positivos (valga la redundancia). A medida que nos expongamos a situaciones menos complejas vamos a ser menos complejos y andaremos más contentos.

Si todos empezamos a elegir películas con tramas más sanas quizás la próxima vez que vaya al cine los trailers estén más equilibrados al amor, la felicidad y lo positivo.

 

Felipe Orrego (Speaker – lifecoach)

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