¿Cómo mejorar el clima laboral de fin de año?

¿Cómo mejorar el clima laboral de fin de año?

¿Cumpliré las metas? ¿Tendré trabajo el próximo año? ¿Recibiré el bono que ya me gasté? ¿Qué haré dos meses con los niños en la casa? Son sólo algunas de las incógnitas que aparecen a fin de año.

El temor y la preocupación suelen invadirnos por no saber que nos depara el futuro. Los que somos empresarios o gerentes la vimos difícil este año, sacar adelante una compañía, cuando la coyuntura económica y social te pega, pelear con ambientes muchas veces conflictivos, hacer empresa y dar trabajo en Chile, no es nada fácil.

Pero es difícil para todos, debemos despedir el año y esperar que el próximo sea mejor. Muchos trabajadores, ejecutivos, secretarias, auxiliares han visto como un año difícil se ha convertido en un fin de año altamente estresante.

Esta fecha también calza con la Navidad, una fiesta familiar que la mayoría celebra sin importar su religión. Es una fecha de encuentro y de compartir. ¿Y qué es una empresa si no una gran familia? Es ahí donde todos pasamos gran parte de nuestro día, donde almorzamos, donde crecemos, donde hacemos lazos y donde nos caemos.

Es por esto que a fin de año es tan importante hacer un encuentro de cierre. Un espacio, un momento, donde te encuentres con tu familia/empresa y sepas como están. Un momento para subir el ánimo, para dejar de mirar el estrés y las metas no cumplidas y empezar a ver las utilidades que sí hubo. No utilidades monetarias, sino utilidades de equipo, desafíos conseguidos, momentos apropiados logrados, agradezcamos eso, aprovechemos este fin de año para afianzarnos como familia trabajadora, afianzarnos como empresa.

Qué mejor que trabajar con esa gente y ver lo importante que es escuchar a los trabajadores que están con nosotros, darles ese espaldarazo necesario y decirles “oye somos un equipo, el año ha sido difícil para todos, estamos juntos”.

Cuando realizo seminarios en estas fechas, lo que se vive es completamente diferente a las charlas de Marzo. Veo como todos llegan cansados, con ojeras, uñas comidas, ya no quieren más. Pero poco a poco el ambiente se va animando. Vamos juntos llevando la atención a lo bueno, a lo que sí lograron, a las realizaciones personales, al sentido de pertenecer, a los valores positivos. Con esto el ambiente cambia y las caras cambian. Uso mucho el recurso de la risa, que aprendan, pero también que lo pasen bien. Después de todo es una fiesta familiar. Es un momento de encuentro para afianzarse, dar vuelta la tortilla y conseguir el último punch para terminar el año.

Estas instancias son un regalo y al mismo tiempo un deber que todo empresario o gerente debe hacer a sus empleados y a ellos mismos. Con las charlas ayudo a mis clientes a eso, a visualizar lo que no se visualiza al termino de un año. A ver que no todo es cansancio, que no todo son metas no conseguidas, ver que no todo es incertidumbre. Ver lo que sí conseguimos, sentirnos parte de esa familia, y generar juntos un cierre de año que sea bueno, que sea positivo, que sea adecuado, interesante, con mensajes positivos, entregando ánimo, mirar lo bueno que hubo, mirar lo bueno que viene. Ese es el desafío para tener un año positivo. Ese es el desafío que debemos regalar a nuestros trabajadores y a la gente que está con nosotros.

Nadie tiene la bolita mágica para saber cómo realmente viene el 2017, pero de lo que sí podemos hacernos cargo es de cómo lo vamos a enfrentar. Y el cómo finalicemos este año será determinante en las fuerzas y ganas que tengamos para el próximo.

 

 

 

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