La última semana antes de Navidad

La última semana antes de Navidad

Se acerca la navidad y todo se llena de publicidad y adornos navideños. Todos estamos contentos y anhelamos ese entretenido encuentro familiar, pero la felicidad muchas veces se disipa por el estrés de los regalos.

Regalar es un acto de amor, de cariño, de decirle al otro me importas y me acorde de ti.

En mi muro en Facebook apareció un articulo llamado “ la ley de los 4 regalos” donde dan un manual de qué debemos regalar para que nuestros hijos no se sientan mal. Si, así como suena, al parecer hay un estudio que indica que cuando los niños reciben más de 10 regalos en vez de sentirse mejor se sienten fatal. Esto porque no son capaces de asimilar lo que está sucediendo. Todos hemos presenciado las pataletas de los más pequeños cansados de abrir regalos, porque simplemente no saben qué hacer con la información que están obteniendo, es demasiado.

Si los estudios y la experiencia dice que a ellos no les hace bien, y a nosotros tampoco, entonces, ¿no será hora de cambiar?

Pensemos en ¿qué cosas realmente nos hacen bien? ¿qué cosas realmente le hacen bien a ellos? Regalar no tiene porque ser sinónimo de consumir.

Regalémosle a nuestros hijos tiempo, lleguemos estos días más temprano a la casa y compartamos con ellos. Seguro lo aprecian más a que lleguemos a las 10 pm después de una tarde de mall, agotados y mal genio.

Regalémosle cosas hechas a mano con amor, cocinemos juntos, pintemos juntos, construyamos un fuerte, tejamos mientras ellos juegan, plantemos una huerta, hay millones de opciones.

Si vamos a comprar regalos, que sean regalos que podamos disfrutar en familia, no aparatos tecnológicos que sólo los encimen más en si mismos. De este modo después de recibir el regalo se generará un ambiente rico en familia para compartir.

Así llegaremos a la Navidad más ligeros, más contentos, menos cansados ya que el foco no será hacerle caso a los anuncios publicitarios o a lo que estamos acostumbrados a hacer. El foco será el bienestar, el que cada persona que quiero este bien.

Así la navidad tendrá ese gusto rico de encuentro familiar y nuestros hijos la recordarán como una fecha en que se sintieron amados y no como una fecha en que recibieron millones de regalos que no recuerdan.

 

 

 

 

Comparte esta publicación