Hoy será un gran día

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Hoy será un gran día

Aunque lo leí y lo entiendo y, en algunos aspectos, incluso encuentro interesante, no me convence el concepto que entrega el libro “El Secreto”. Quizás por deformación profesional, pero lo cierto es que no concibo entregar al acto de decretar un poder tan especial. Creo, sin temor a equivocarme y con mucho respeto a los que les gustó el libro, que el decretar no basta para que sucedan las cosas que tanto anhelamos o queremos. Sin duda, ayuda, y mucho, pero no basta. Y también creo que es un libro, o una idea, a la que le falta fuerza, investigación y convicción psicológica y biológica. Porque lo que realmente hace que las cosas sucedan, además del convencimiento y optimismo personal de que pasarán, que es lo que podría identificarse como el “decretar”, es la actitud positiva, las ganas, el trabajo que realizamos para que lo que queremos que pase, pase efectivamente.

Normalmente subestimamos el poder de la actitud positiva, la perseverancia y la resiliencia para conseguir nuestros objetivos. Sin embargo, estudios realizados en la Universidad de Harvard indican que una persona optimista y con actitud positiva frente a la vida tiene un 35% más de posibilidades de lograr lo que se propone. Lo pienso, lo persigo y lo consigo.

Lo que realmente hace que las cosas sucedan es la convicción y la actitud que tengo frente a la tarea, al objetivo. Variables y emociones positivas, como la creatividad, actitud y optimismo, entre otras, me ayudarán a entregar todo para lograr lo que me propongo. Trabajaré más, me levantaré, y me sobrepondré al fracaso más rápido. Agradeceré, buscaré aliados, todo para llegar a alcanzar el objetivo. Y si a esto le sumo un acabado conocimiento de lo que tengo, mis cualidades y fortalezas, tengo todo para conseguir lo que quiero. Me conozco, y sé qué puedo lograr con mis fortalezas y habilidades personales, con trabajo y esfuerzo. Identifico cuáles son las cualidades distintivas que me llevan al éxito y me olvido de lo que no poseo o que me falta.

Y a esto sumo un 70% de esfuerzo, convicción, foco, trabajo y compromiso. Ese conjunto de factores, más nuestras habilidades particulares, nos llevarán a lograr buenas cosas. Nadie tiene el éxito asegurado, pero sí la convicción de que, a pesar de haber fallado, se peleó la batalla con una entrega total, por lo que igual ganamos, en crecimiento y aprendizaje. Esa es la vida. Un conjunto de aciertos y errores del que siempre se rescata lo aprendido en la experiencia.

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