Introducción al Flow – Parte 2

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Introducción al Flow – Parte 2

Todos tenemos alguna actividad que nos apasiona, nos produce placer, y que nos permite olvidar el trajín del día a día, el caos de nuestras vidas, lo que nos estresa, los problemas, para concentrarnos en aquello que nos gusta, que nos enorgullece, que nos permite disfrutar. Esa actividad no es aleatoria, de una u otra manera la hemos construido.

Es lo que plantea Mihály Csíkszentmihályi, un importante Psicólogo de la corriente de la psicología positiva, quien agrupa todas esas actividades que nos provocan placer, que nos permiten evadirnos del día a día, de las problemáticas y concentrarnos únicamente en el DISFRUTE bajo el concepto del FLOW. Una persona que es capaz de escalar el Everest y en medio de la montaña, independiente del hambre o el frío, es capaz de seguir adelante disfrutando, es porque está inmerso en su actividad de FLOW que lo llena. Una bailarina, un buen lector, alguien que teje, quienes son capaces de olvidar lo que está pasando a su alrededor, son personas que han encontrado esa actividad que les permite ser felices, que les permite evadirse de las problemáticas y desarrollarse. ¡Ese es el desafío! Encontrar esa actividad que nos apasiona para lograr el bienestar personal, el autocuidado, si queremos una vida mejor y un mayor bienestar. Hay que buscar una actividad de FLOW que sea solamente nuestra y desarrollarla con constancia y cariño.

Parece un desafío difícil en estos tiempos poder darse el espacio y tener la tranquilidad para buscar esa actividad, que eso consume mucho tiempo y que en la vorágine del día, de la familia y el trabajo es difícil encontrarla fácilmente y ser capaces de perseverar en ella. Vivimos en tiempos complejos de gran exigencia en todo ámbito de nuestras vidas, y generalmente nos vemos obligados a postergar una y otra vez nuestros intereses por cosas que surgen de repente y que para nuestros ojos son más importantes y urgentes. Siempre encontraremos alguna excusa, válida o no, para dejar de lado la búsqueda de esa actividad y concentrarnos en lo urgente.

Sin embargo, pueden estar seguros de que lamentablemente lo urgente nunca se acabará, y que siempre tendremos que sostener duras batallas para sortear los obstáculos que se van apareciendo en nuestras vidas. Esto nos lleva a estar constantemente posponiendo la búsqueda del autocuidado que nos entregan las actividades de Flow. Pero, ¿es esto bueno? ¿No les parece más coherente y necesario hacernos el tiempo lo antes posible para encontrar la actividad que nos apasiona, y seguirla? Aunque no lo crean, es mucho más rentable y eficiente, ya que en la medida en que dediquemos tiempo a nosotros mismos, a buscar y a desarrollar esta actividad, estaremos cuidándonos, queriéndonos y preparándonos para enfrentar todos los desafíos, positivos y negativos, que la vida nos depara.

No olvidemos que si amamos a nuestra familia, sentimos que nuestro trabajo nos aporta y valoramos por sobre todas las cosas las relaciones personales (que según los estudios de Bienestar de la Universidad de Harvard son la verdadera fuente de la felicidad), sabremos que la relación con nosotros mismos, las actividades que nos agradan y que desarrollemos, y todo los que fomente el autocuidado serán el primer paso para lograr nuestro ansiado bienestar social y personal, además de potenciar, ayudar y disfrutar de todo lo que nos rodea.

La verdad es que el cliché de “la caridad empieza por casa” es absolutamente real. Si queremos hacer felices a las personas que nos importan, debemos si o si preocuparnos por nosotros primero, fomentar nuestro autocuidado, velar por nuestro bienestar, por encontrar nuestras actividades de flow. Solo así lograremos alcanzar la tranquilidad y el potencial necesarios para estar bien y proyectar ese bienestar a la gente que nos importa.

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